KH7, el quitamanchas más venido en Europa con etiqueta ecológica, nos sorprendió allá por el mes de julio con el provocativo – y casi lujurioso- lanzamiento de tres spots que tomaron forma bajo las hábiles manos del director de cine Bigas Luna (Jamón, Jamón; Soy la Juani …)que una vez más ha dejado con la boca abierta y ganas de más a unos cuantos, alcanzando una de las cimas de la publicidad: que el producto no pase desapercibido.
Dirigido a las mujeres jóvenes, solteras y con trabajo estable, que entiende que limpiar no es sólo cosa de mujeres, esta serie de anuncios (cocina, lavavajillas y vitrocerámica) ha abandonado a su antiguo target (mujeres de 30 a 50 años y con hijos), lanzándose a una transgresora campaña de reposicionamiento, pero buscando en ella más la controversia y la polémica que un renovado concepto de la marca.
Con esto se pretendía dar un nuevo concepto al lavavajillas jugando con la sensualidad y la ironía, pero es esto lo que ha suscitado gran controversia entre la población, ya que pocos han sabido ver en las calientes escenas la transformación de un producto de limpieza en un juguete erótico, en la nueva arma simbólica del poder femenino que hará que la limpieza abandone su aburrido rol para transformarse en un juego preliminar que nos catapultará al placer máximo… de dejar la cocina bien limpia.
Bromas aparte, muchas han sido las voces que se han alzado en contra de la campaña firmada por la agencia Paradigma FCm y que han solicitado su retirada en el Observatorio de Contenidos Televisivos Audiovisuales (OCTA) por utilizar un tópico tan machista, sexista y, para algunos, ordinario, pero especialmente por haberlo emitido durante el horario infantil. A causa de todo esto muchos consumidores han abandonado su fidelidad a la marca. Sólo el tiempo y las nuevas campañas del producto nos confirmarán el éxito de su novedoso planteamiento o el retorno a los modelos tradicionales.
No obstante, nadie conseguirá que cambie de opinión:
La Creatividad dominará el mundo.